Palacio Fusaro, el antiguo castillo de la familia di Vico en Caprarola: de fortaleza a palacio del pueblo
El palacio Fusaro se encuentra en el centro de Caprarola, a lo largo de la famosa via Diritta que conduce al palacio Farnesio. Lo que hoy es un palacio con un portal almohadillado y una logia con pilares en el ático era, en el siglo XIII, una fortaleza defensiva de los prefectos de Vico, una de las familias más poderosas de la Tuscia. Su historia está hecha de destrucciones, reconstrucciones y cambios de propiedad que narran siglos de luchas por el control del territorio.
Una fortaleza destruida en diversas ocasiones
La fortaleza tuvo una vida turbulenta. En 1352, el cardenal Albornoz la destruyó para arrebatársela a los prefectos. Reconstruida con torres redondas, fue incendiada de nuevo en 1435 por el cardenal Vitelleschi, decidido a restablecer el poder pontificio en la zona.
La via Diritta
La transformación radical llegó en la segunda mitad del siglo XVI. La construcción de la via Diritta partió el complejo fortificado en dos bloques: uno hacia el barrio de Fornella y otro hacia la piazza Sicilia. El cardenal Alejandro Farnesio transformó este último en el palacio actual, utilizándolo como cancillería; su escudo de armas sigue esculpido sobre el portón de entrada. A finales del siglo XVIII, los borbones, sucesores de los Farnesio, lo cedieron a la familia Frizzotti, que abrió allí una farmacia que siguió activa incluso cuando el palacio fue heredado por la familia Fusaro.
Lo que se ve en la actualidad
En el interior quedan antiguos vestigios: una escalera de caracol en el torreón, una cocina, dos letrinas y amplios subterráneos.