Palazzo Museo Camuccini en Cantalupo in Sabina: el museo perdido de la Sabina de Rieti
El Palazzo Camuccini domina la plaza principal de Cantalupo in Sabina, un pueblo de la provincia de Rieti entre los montes Reatinos y el Tíber. Nació como fortaleza medieval, se convirtió en residencia renacentista y luego en museo privado: una historia estratificada, comprimida en un único edificio.
El palacio es actualmente propiedad de los barones Camuccini y no se puede visitar.
De castillo a palacio: la transformación
El palacio se encuentra en el emplazamiento del castillo de los Savelli, una estructura austera, casi militar, con torres angulares y muros en talud. Debajo del castillo ya había algo: los restos de una muralla romana aún son visibles en los cimientos, prueba de la existencia de un edificio más antiguo. Otros fragmentos romanos han reaparecido en las casas que rodean la plaza, sacados a la luz por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
El museo Camuccini
En 1862, Giovanni Battista Camuccini, hijo del pintor neoclásico Vincenzo Camuccini, adquirió el palacio y lo transformó en museo. Terminó de acondicionarlo en 1870 y permaneció abierto al público hasta 1943. En su interior había pinturas, estatuas, bajorrelieves, una sala de armas con 200 piezas, muebles antiguos, vajilla y utensilios de la época romana, medallas, fragmentos de terracota, bustos, una colección de anillos de oro y bronce, dos ruecas y una antigua litera para damas. Sin embargo, la colección ha sido diezmada por las guerras, los robos y las enajenaciones.