La Chiesa di San Felice de Cantalice: el santuario barroco en lo alto del pueblo
La iglesia de San Félix se alza en el punto más alto de Cantalice, en el lugar donde nació Felice Porri (Félix de Cantalicio), el fraile capuchino canonizado en 1712 como primer santo de la Orden. La iglesia del siglo XVIII ocupa el emplazamiento de su casa natal. Desde la pequeña plaza frente a la entrada, la vista se extiende sobre la llanura de Rieti (Piana Reatina) hasta el Monte Terminillo.
Fachada e interior
Las dos hornacinas en la fachada albergan las estatuas de San Félix y San Gregorio Magno. En el interior, la planta de cruz latina se desarrolla bajo una cúpula decorada con frescos de los milagros del santo: curaciones, visiones y episodios de su vida como limosnero en la Roma del siglo XVI. El órgano de tubos es original y sigue en funcionamiento. El conjunto es barroco sin excesos, una iglesia de comunidad, construida para celebrar a un hijo del pueblo.
La procesión del 18 de mayo
Cada año, la imagen de San Félix desciende por los 350 escalones que unen la iglesia con el centro del pueblo. Es la celebración más sentida de Cantalice, una procesión que moviliza a toda su población. Quien quiera comprender lo que este santo significa para la comunidad debe venir ese día.