Iglesia de San Vicente Mártir en Bassano Romano: el Miguel Ángel escondido de la Tuscia
La iglesia de San Vicente Mártir se alza sobre una colina de Bassano Romano, en la Tuscia de Viterbo, con la fachada que domina el campo circundante. La mandó construir el marqués Vincenzo Giustiniani en el siglo XVII como mausoleo familiar. No obstante, el motivo por el que vale la pena visitarla se encuentra en su interior, en una capilla lateral: el Cristo abrazando la Cruz atribuido a Miguel Ángel, primera versión de la famosa estatua de Santa María sobre Minerva en Roma.
La historia de una estatua perdida y encontrada
Miguel Ángel comenzó a esculpir el Cristo entre 1514 y 1516, pero lo abandonó cuando afloró una veta negra en la mejilla izquierda. La estatua permaneció en Roma, inacabada y olvidada, hasta 1607, cuando Giustiniani —banquero, mecenas, el mismo que coleccionaba obras de Caravaggio— la adquirió y la mandó terminar. En 1644, su sobrino Andrea la trasladó aquí, a la iglesia familiar. Durante siglos se consideró obra de un artista anónimo del siglo XVII. No fue hasta 2001 cuando las historiadoras del arte Silvia Danesi Squarzina e Irene Baldriga cotejaron documentos y análisis del mármol y reconocieron el original de Miguel Ángel. En 2017, la estatua se expuso en la National Gallery de Londres.
Qué se encuentra en su interior
El interior es sobrio —sin frescos, solo estucos— porque la iglesia nació como mausoleo, no como parroquia. Planta de cruz latina, bóveda de cañón y cúpula en el crucero. Hay dos lienzos a los lados del transepto: una Natividad y una Coronación de San Vicente. Desde 1940, la iglesia forma parte del monasterio de los benedictinos silvestrinos, donado por el príncipe Odescalchi.