Arco ojival de Arpino: la puerta de los volscos que engañaba a los invasores
El arco ojival de Arpino, en la provincia de Frosinone, es la única puerta de acceso a la acrópolis de Civitavecchia, construida por los volscos aproximadamente siete siglos antes de Cristo. Con poco más de 4 m de altura, está formado por bloques de piedra superpuestos sin ningún tipo de argamasa, que se estrechan hacia arriba dando la forma ojival. No existe nada parecido entre las puertas megalíticas de los demás centros del Lacio.
Una entrada estratégica
Lo más interesante no es la forma, sino la posición estratégica de la abertura. La entrada está en el lateral —scaevus en latín significa «izquierda»—, lo que obligaba a los atacantes a exponer el flanco derecho, el que no llevaba escudo.
De la Edad Media a los años sesenta
En la Edad Media un torreón cerró el paso original y el acceso a la acrópolis se trasladó a un nuevo arco de medio punto, al pie de la torre. El arco ojival permaneció tapiado durante cientos de años. En los años sesenta el torreón fue parcialmente derribado y la entrada original volvió a ser transitable.