Termas de Caracalla: el complejo termal de la Villa de Domiciano
Las termas de Caracalla o Cellomaio se encuentran en Albano Laziale, en la zona de Cecchina, a lo largo de Via delle Colonnelle. El complejo se remonta al siglo I d. C. y formaba parte de la Villa de Domiciano, residencia imperial que se extendía sobre más de 100 hectáreas entre Albano y Castel Gandolfo. Las termas servían al emperador, a la corte y a los soldados de la Legio II Parthica acampados en las cercanías. El nombre «Cellomaio» deriva de «cella maior» (sala grande), en referencia a las dimensiones de los ambientes termales.
La estructura del complejo
Las ruinas conservan las salas principales ―caldarium, tepidarium y frigidarium― dispuestas según el esquema canónico de las termas romanas. Las paredes son de opus latericium, ladrillos rojos típicos de la época de los Flavios y Trajano. Aún se reconocen las hornacinas para las estatuas, los restos del sistema de calefacción por hipocausto bajo los suelos y parte de las bóvedas derrumbadas. En algunos puntos se conservan restos de mosaicos polícromos y revestimientos de mármol.
Visita y contexto arqueológico
La zona está vallada y se puede visitar desde el exterior, aunque no siempre es posible acceder al interior. Las termas forman parte del complejo más amplio de la Villa de Domiciano, que también incluye el ninfeo dórico, las cisternas, el teatro y el anfiteatro Severiano, todos ellos situados en el territorio de Albano. Las ruinas se encuentran a 300 m de la estación ferroviaria de Cecchina, a lo largo de la línea Roma-Albano. En los alrededores hay tramos de calzada empedrada romana y restos de edificios residenciales imperiales.