Lípari: entre farallones, piedra pómez e historia antigua
Desde Portorosa, zarpa en dirección a Lípari. Después de 16 millas de navegación, echamos el ancla cerca de los Farallones o en Cava Pomice para darnos un primer chapuzón. Al nadar en la Spiaggia Bianca, descubrirás guijarros de piedra pómez flotantes.
Por la tarde, se visita el centro histórico, con el castillo y el museo arqueológico. Parada obligada: un granizado de moras o un «bombolone» de ricotta en una de las pastelerías locales.
Panarea: calas, boutiques y atardeceres mundanos
Navegando 12 millas, se llega a Panarea. Puedes bañarte en Cala Junco, Lisca Bianca y Cala degli Zimmari. Se recomienda llevar máscara y tubo para observar las fumarolas submarinas. Después de dar un paseo por las boutiques del centro urbano, se puede disfrutar de la puesta de sol desde una terraza «lounge» o a bordo. Por la noche, la música «chillout» y el ambiente elegante animan la isla.
Estrómboli: fuego, mar y magia nocturna
El barco llega a Estrómboli tras recorrer 14 millas. Paradas para bañarse en Strombolicchio, Scari o Ginostra. Después de amarrar, se visita el pueblecito y la iglesia de San Vincenzo. Posible excursión al cráter activo. A medianoche, desde el barco, se puede contemplar la Sciara del Fuoco: un espectáculo de lava, mar y estrellas.
Salina: naturaleza, vino y atardeceres en Pollara
Después de 22 millas, se llega a Salina. Baño en Lisca o en Pollara. En el puerto de Santa Marina o Rinella, se puede alquilar una escúter para explorar la isla. Qué ver: el santuario de la Madonna del Terzito, la Fossa delle Felci y la puesta de sol en Pollara. Prueba el «pane cunzato» y compra alcaparras, «cucunci» y Malvasía.
Filicudi: inmersiones, grutas y noches estrelladas
Navegando 14 millas se llega a Filicudi. Puedes bañarte en Punta Perciato y en la Grotta del Bue Marino. También merece la pena explorar la Canna, un farallón negro ideal para practicar esnórquel. Después de atracar en el puerto o en Pecorini a Mare, se visita el núcleo urbano. Por la noche, un cielo despejado ofrece una vista excepcional de la Vía Láctea.
Vulcano: fumarolas, lodos y cráteres
Última parada: Vulcano, a 22 millas de Filicudi. Amarra en el Porto di Levante y, a continuación, visita los lodos sulfurosos y la Spiaggia delle Fumarole. Se recomienda subir al cráter para disfrutar de unas vistas espectaculares. El recorrido en barca a lo largo de la costa revela grutas y paisajes geotérmicos únicos.