Al lado de la Accademia Carrara se ha restaurado un antiguo convento del siglo XV para albergar la GAMeC, Galleria d’Arte Moderna e Contemporanea, un buen ejemplo de colaboración entre lo público y lo privado. Se debe apreciar especialmente su patrimonio permanente de obras de maestros italianos del siglo XX, empezando por el bergamasco Giacomo Manzù, y pasando por Balla, Boccioni, Campigli, Casorati, De Chirico, de Pisis, Magnelli, Morandi, Radice y Savinio, además de artistas de la segunda posguerra: Dorazio, Morlotti y Mušič, hasta Baj y Adami. Un panorama extranjero (Kandinski, Hartung, Matta, Richter, Sutherland) y un importante fondo fotográfico conforman una parte quizás menos destacada, pero hay que tenerla igualmente en cuenta.
A todo ello hay que añadir la plaza con árboles y la cafetería. De hecho, el dinamismo de la GAMeC reside sobre todo en el alto nivel de sus exposiciones temporales, que a veces involucran a otras sedes diseminadas por la ciudad.