Santuario de la Santísima Trinidad: el lugar de fe excavado en la roca en Vallepietra
En Vallepietra, en el corazón de los montes Simbruinos, una inmensa pared de roca custodia un antiquísimo lugar de fe. Se trata del santuario de la Santísima Trinidad, enclavado a 1337 metros en la ladera del Colle della Tagliata. No una iglesia construida, sino un espacio sagrado nacido en torno a un misterioso fresco aparecido en una cueva, destino de peregrinaciones seculares.
El fresco de las Tres Personas
El eje central es el fresco de la Trinidad, una obra del siglo XII de clara inspiración bizantina. Representa a las tres Personas divinas sentadas, una junto a la otra, con un libro en la mano y en actitud de bendición a la manera griega, con el pulgar y el anular unidos. Es un detalle que no pasa desapercibido. Debajo, una inscripción latina explica su significado: «En estas Tres Personas creemos en el Señor».
Una visita entre fe y leyenda
Cuenta la tradición popular que todo comenzó con un campesino cuyos bueyes cayeron por un precipicio y luego se encontraron ilesos justo frente a la cueva donde se encuentra la imagen sagrada. Aún hoy, para llegar al santuario, hay que descender por una escalinata a lo largo de la roca, como si se repitiera aquel salto milagroso. Es un lugar lleno de vida.
El santuario suele estar abierto de mayo a octubre, aunque los horarios pueden variar. El acceso es gratuito. Se llega desde Vallepietra por una carretera asfaltada o siguiendo los senderos de peregrinación que atraviesan los montes.