El monasterio de Santa María de las Gracias en Torricella in Sabina: la iglesia románica con el ábside excavado en una torre
Justo a las afueras del centro histórico de Torricella in Sabina, en la carretera hacia Poggio San Lorenzo, se encuentra el monasterio de Santa María de las Gracias. La iglesia románica es el monumento más antiguo del pueblo: está documentado desde el año 956. Además, cuenta con una particularidad que se advierte nada más entrar: el ábside no fue construido, sino excavado. Es la curvatura semicircular de una torre preexistente.
Una fundación antigua con pocos documentos
Poca información se conoce sobre la historia del complejo. El único documento fehaciente es un informe de 15 de abril de 1650 redactado por los monjes agustinos que lo habitaban —el prior fray Giovanni Pitorri—, que hoy en día se conserva en el Archivo General Agustiniano de Roma. En él se describen establos, dormitorios con seis habitaciones, un huerto «para uso culinario» y terrenos con nogales, manzanos, perales y encinas. No hay constancia de cuándo se marcharon los agustinos.
Frescos que vuelven a la luz
La iglesia tiene planta rectangular de nave única con cuatro altares laterales. Durante las restauraciones salieron a la luz en las paredes tres frescos que habían permanecido ocultos durante siglos bajo capas de enlucido: dos Vírgenes con el Niño y una Virgen flanqueada por San Nicolás de Tolentino y Santa Catalina de Alejandría. Cerca del altar mayor, fragmentos fechados en 1251. De aquí procede también una valiosa tabla con la Virgen con el Niño, atribuida a la escuela de Lippi, que hoy se encuentra en la Superintendencia.
Cicatrices de guerra
En 1944, los alemanes en retirada escondieron tanques dentro de la iglesia, derribando la fachada. La restauración comenzó a finales de los años cincuenta.