Iglesia del Purgatorio en Terracina: el esqueleto en la fachada y la única planta central de la ciudad
En lo alto de una escalinata con vistas al Corso Anita Garibaldi, en Terracina, la iglesia del Purgatorio se reconoce por un detalle que no deja lugar a dudas: en la cima de la fachada del barroco tardío se encuentra un esqueleto esculpido con un cartel en la mano. Un memento mori que declara de inmediato la función del edificio, construido entre el siglo XVIII y 1787 sobre los restos de la iglesia medieval de San Nicolás.
La cofradía de la Buena Muerte
La iglesia nació como sede de la cofradía de la Buena Muerte, institución fundada en Roma en 1538. Su cometido era uno de los más concretos de la piedad cristiana de aquellos siglos: dar sepultura a los pobres muertos, a quienes de otro modo habrían quedado sin enterrar. Su lema era hodie mihi cras tibi (hoy a mí, mañana a ti). En Terracina la cofradía llevaba ya décadas operando en una sede anterior y, en 1787, se trasladó aquí.
Cuadrada por fuera, circular por dentro
Es la única iglesia de Terracina de planta central, la única del barroco tardío y la única con atrio. Por fuera la fachada parece cuadrada, pero en el interior el espacio es circular: un pequeño truco óptico de la época. Tres ventanas elípticas en la fachada representan la Trinidad. En lo alto, el frontón tiene líneas onduladas y decoraciones de estuco, y sobre la cúpula se eleva el campanario de pagoda, un singular cono escalonado. En el interior, calaveras con huesos cruzados y la inscripción «Santo y justo el pensamiento por los difuntos». En los documentos la iglesia también se llama «dei Suffragi». Hoy en día solo abre al culto en contadas ocasiones.