Concatedral de San Andrés en Subiaco: el templo que Pío VI consagró en seis horas
En el centro histórico de Subiaco, a pocos pasos de los monasterios benedictinos, la concatedral de San Andrés es una gran iglesia neoclásica promovida por el cardenal abad Giannangelo Braschi. En 1773 aprobó su reconstrucción y encargó el proyecto a Pietro Camporese el Viejo. Cuando la consagró, en 1789, ya se había convertido en el papa Pío VI.
Dos relojes, dos épocas
La fachada se articula en dos niveles: seis columnas y tres portales en la planta inferior, cuatro columnas jónicas y una logia de las bendiciones en la parte superior. A los lados, dos campanarios con dos relojes distintos: uno marca la hora «romana», el otro la «jacobina». Un detalle insólito que habla de una época en que el tiempo mismo era política. En el centro del frontón, el escudo de Pío VI domina todo el conjunto.
En el interior: obras de arte y un órgano de 5000 tubos
El interior es de tres naves, planta de cruz latina, estucos dorados. Las capillas laterales albergan cuadros de Guido Reni, Antonio Cavallucci, Sebastiano Conca y Christoph Unterberger. También hay una tabla con el Salvador atribuida a un discípulo de Rafael, y un órgano con 5000 tubos.
De la guerra a la basílica menor
Los bombardeos angloamericanos de 1944 la redujeron casi a escombros. Se reconstruyó «como era y donde estaba» entre 1945 y 1952 según un proyecto de Florestano Di Fausto. El 14 de diciembre de ese año Pío XII le confirió el título de basílica menor.