Catedral de Santa María de la Asunción en Sora: dos mil años de historia en un solo edificio
La catedral de Santa María de la Asunción en Sora es un palimpsesto arquitectónico único: nació como templo romano entre los siglos II y I a.C., se convirtió en iglesia paleocristiana, cambió de forma en la Edad Media y el Barroco, y sobrevivió a terremotos e incendios. Es el monumento símbolo de la ciudad y de la diócesis de Sora-Cassino-Aquino-Pontecorvo.
Los orígenes romanos
Bajo la catedral actual, las excavaciones realizadas en los años 70 sacaron a la luz un templo toscano, con muros de bloques de travertino de 9 metros de altura, podio y pavimentación originales. Entre los hallazgos se encuentran ofrendas votivas dedicadas a Marte y Flora. El edificio se alzaba junto al Forum Aureum, la actual piazza Indipendenza.
Destrucciones y renacimientos
La catedral, que ya era sede episcopal a finales del siglo V, fue reconsagrada en 1104 por el papa Pascual II tras una primera destrucción, y posteriormente confirmada en 1155 por Adriano IV. En 1229, Federico II la mandó derribar, pero en su testamento ordenó su reconstrucción a cargo del erario imperial. En la noche del 12 al 13 de enero de 1916, un incendio la destruyó por completo: solo quedaron en pie los muros. Restaurada, hoy en día conserva mobiliario barroco y obras de arte de los siglos XV al XX.