Puente del Diablo en Scandriglia: el viaducto romano inesperado en la Vía Salaria
En el corazón de la Sabina, a pocos pasos de Scandriglia, se encuentra una sorprendente obra romana. No es un simple puente, sino un imponente viaducto-presa de la antigua Vía Salaria. El puente del Diablo (Ponte del Diavolo) de Scandriglia es un testimonio excepcional de la ingeniería del siglo II a.C., construido para salvar el Fosso delle Vurie y regular sus aguas. Un fragmento de historia aún perfectamente integrado en el paisaje.
Ingeniería sin cemento
Su técnica constructiva deja sin palabras. Se trata de un muro de 20 metros de longitud y hasta 13 metros de altura, levantado con catorce hileras de macizos bloques de caliza. Los romanos los encajaron en seco, sin utilizar argamasa. En algunas piedras todavía se distinguen los orificios empleados por las grúas para elevarlas. Un trabajo de precisión absoluta.
Una frontera y una presa
No obstante, su función no se limitaba a facilitar el paso. Siete macizos contrafuertes, similares a espolones, refuerzan la estructura en el lado aguas abajo, convirtiéndola en una auténtica presa para controlar las crecidas del torrente. Una abertura en forma de arco permitía el desagüe controlado de las aguas. Además, justo aquí había un zócalo de piedra que marcaba la frontera entre los territorios de Cures y Trebula Mutuesca.
El yacimiento es de libre acceso. Se encuentra en una zona rural a lo largo de un sendero que sigue la antigua Vía Salaria, a las afueras del pueblo de Scandriglia (provincia de Rieti).