Villa De Sanctis – parque Casilino: arqueología imperial en el pulmón verde de Torpignattara
En el barrio Prenestino-Labicano, entre la via Casilina y la via dei Gordiani, el parque de Villa De Sanctis custodia uno de los complejos arqueológicos más densos de Roma, en su mayoría oculto bajo tierra. En la época romana, esta zona se llamaba Ad Duas Lauros («a los dos laureles») y formaba parte de las posesiones imperiales de Elena, madre de Constantino. El mausoleo de Santa Elena, con su estructura circular de ladrillo, sigue siendo perfectamente visible en el parque.
Tres niveles de historia bajo los pies
Las catacumbas de los Santos Marcelino y Pedro, entre las más extensas de Roma con miles de sepulturas y frescos paleocristianos, están actualmente abiertas al público. En la zona también se encuentra el columbario de los Equites Singulares, la necrópolis del cuerpo de caballería de la guardia imperial: un complejo funerario colectivo destinado a los soldados de la guardia personal del emperador, del que se conservan la bóveda, el suelo y algunas estructuras parcialmente restauradas y aseguradas. Durante la Resistencia, los túneles de las catacumbas sirvieron también de refugio a los partisanos.
El parque en la actualidad
Cipreses, olivos, palmeras enanas y un pequeño pinar. Cuenta con carril bici, circuito de gimnasia y zonas de juegos. Aún se pueden observar en las paredes exteriores de la villa un reloj de sol y fragmentos de mármol con epígrafes romanos.