Castillo de Roccagiovine: la fortaleza entre poetas romanos y rebeldes republicanos
Al llegar a Roccagiovine, lo primero que llama la atención es el castillo de Roccagiovine, que domina el pueblo desde las alturas. Su verdadera particularidad, sin embargo, reside en sus muros exteriores, donde está incrustada una antigua losa de mármol. Se trata de un bajorrelieve de época romana, testimonio de un templo dedicado a la diosa Vacuna, cantada incluso por Horacio y Plinio el Viejo.
Una historia de señores y estatutos
La fortaleza se construyó a lo largo del siglo XIV. Fueron los Orsini quienes marcaron su historia durante mucho tiempo, al tomar posesión de ella en 1315. Su dominio, que comenzó con los estatutos dictados por el primer señor, Giovanni, duró hasta 1632, cuando el feudo cambió de manos.
El árbol de la libertad
Tras pasar por varios propietarios, el castillo pasó a los marqueses del Gallo en 1821, y justo en aquellos años el pueblo se convirtió en la cuna de un pequeño levantamiento republicano. Era 1849 cuando un joven del lugar, Giuseppe Ruffini, arrancó de raíz junto a sus seguidores un gran castaño y lo llevó al pueblo como árbol de la libertad.
La memoria en la plaza
Hoy en día de aquel árbol no queda rastro alguno. En su lugar, una fuente donada por Alessandro del Gallo conserva su recuerdo. Basta con buscar la placa, situada justo allí, en la que aún figura el nombre de Giuseppe Ruffini en memoria eterna de aquel gesto revolucionario.