Anunciada por el imponente campanario románico y el magnífico portal central, la catedral de Rieti, dedicada a Santa María de la Asunción, fue fundada en el siglo XIII sobre una basílica paleocristiana ya documentada en el siglo V.
El complejo fue remodelado en varias ocasiones, primero en el siglo XV y luego entre los siglos XVII y XIX. Está compuesto por la iglesia superior, la cripta y el baptisterio (del siglo XIII). El interior, de estilo barroco, con planta de cruz latina y tres naves, presenta notables capillas, entre ellas la de Santa Bárbara, con la estatua de la santa, obra de 1657 de Giannantonio Mari según un diseño de Gian Lorenzo Bernini, y la elegante capilla. Al fondo de la nave se encuentra la elegante capilla del Sacramento, adornada con estucos de Gregorio Grimani da Stroncone (1635-37) y frescos de V. Vanenti. La cripta es medieval, con columnas reutilizadas procedentes de la ciudad romana y, en las paredes, lo que queda de frescos del siglo XIV.