Castrum de Castiglione en Palombara Sabina: la fortaleza de los Savelli entre los montes Lucretili
El Castrum de Castiglione es una fortificación medieval abandonada en el parque regional natural de los montes Lucretili. Fue construido por la poderosa familia Savelli sobre una elevación de los Lucretili, en una posición dominante sobre Palombara Sabina, una de las propiedades de su feudo. Hoy en día se conservan las imponentes murallas que asoman entre la vegetación y un sendero que atraviesa el bosque, entre esculturas de travertino y huellas de lobo.
Un sendero entre arte y floraciones
Los visitantes que suben hacia Castiglione caminan en medio de una exposición permanente de arte contemporáneo en travertino, que se extiende a lo largo del recorrido y por el bosque. En primavera el paisaje se transforma: árboles del amor, retamas y, sobre todo, el Styrax officinalis, símbolo del parque y planta originaria de los Balcanes que migró a la Sabina. Su intenso aroma solo se puede respirar aquí y en la cercana reserva natural de monte Catillo, cerca de Tívoli.
Murallas, torre del homenaje y vestigios romanos
Al final del sendero, las murallas medievales aún se muestran intactas: en su interior se encuentran la torre del homenaje y las dependencias donde vivían los colonos de los Savelli. Más abajo, a los pies del relieve, se divisan murallas poligonales de la época romana, construidas mucho antes que el castrum. Desde aquí arriba se pueden contemplar decenas de pueblos medievales repartidos por el valle, dominados por los restos de numerosos castillos.