El yacimiento arqueológico de Trebula Mutuesca: el anfiteatro de Trajano y el santuario de Feronia
Cerca de Monteleone Sabino, a 60 kilómetros de Roma, en las estribaciones de los montes Sabinos, se extiende el área arqueológica de Trebula Mutuesca. Se trata de uno de los yacimientos más importantes de la antigua Sabina: un centro que, antes de la conquista romana, ya era conocido por los cultos a las diosas Feronia, Angitia y Vacuna. Virgilio lo menciona en la Eneida por sus olivares, y esa tradición agrícola aún perdura en la cercana aldea de Oliveto Sabino.
De los orígenes sabinos al municipio romano
El pueblo entró en la esfera de influencia de Roma en el año 290 a. C., durante la campaña de Manio Curio Dentato. En el año 146 a. C., Lucio Mummio, el cónsul que había destruido Corinto, envió tres ofrendas votivas a Trebula, lo que demuestra que el centro ya gozaba de cierto prestigio. Aún se conservan dos bases de estatuas con su nombre. En la época de Augusto, Trebula fue elevada al rango de municipium y se dotó de foro, termas, cisternas y un avanzado sistema de alcantarillado. En el siglo II d. C., la familia de los Bruttii Praesentes financió nuevos edificios públicos.
El anfiteatro reconstruido por Trajano
El edificio más imponente es el anfiteatro, de planta elíptica, con unas dimensiones de 94 por 66 metros, excavado en parte en la roca. Dos grandes epígrafes en mármol de Luni, fechados en el año 115 d. C., atestiguan la reconstrucción ordenada por el emperador Trajano. Bajo la arena discurre una galería subterránea con bóveda de cañón, que en su día comunicaba con el foro a través de un pasadizo subterráneo.
Qué visitar en la actualidad
El área arqueológica puede visitarse junto al museo cívico, que exhibe cabezas votivas de terracota, fragmentos de estatuas de bronce y la inscripción monumental de Trajano.