Marino subterránea: las cuevas de peperino bajo los Castelli Romani
Bajo las calles del centro histórico de Marino, en los Castelli Romani, se esconde un amplio laberinto de cuevas excavadas íntegramente en peperino. Las galerías se ramifican y comunican entre sí, hasta el punto de formar casi una ciudad bajo la ciudad.
De las barricas de vino a los refugios bélicos
Durante siglos las cuevas albergaron barricas de vino, ya que el peperino garantiza una conservación óptima, y en tiempos de guerra sirvieron también como refugio contra los bombardeos. Recientemente, algunas galerías han sido restauradas y se han reabierto al público con un recorrido expositivo y didáctico, donde se exhiben los hallazgos descubiertos durante las obras.
Una cisterna romana bajo Santa Lucía
Bajo la iglesia desacralizada de Santa Lucía —sede actual del museo cívico— se descubrió una cisterna de época romana, transformada con el tiempo en oratorio cristiano. Un testimonio de cómo el subsuelo de Marino siempre se ha prestado a la conservación de bienes de primera necesidad, como el agua, y se ha adaptado a lo largo de los siglos a las necesidades de la comunidad.