La iglesia de la Inmaculada Concepción de Licenza: la obra maestra neoclásica firmada por Valadier
En el corazón de Licenza se alza la iglesia de la Inmaculada Concepción, un proyecto del célebre arquitecto Giuseppe Valadier. Consagrada en 1844, se construyó para sustituir a la antigua capilla de los Orsini, que ya se había quedado demasiado pequeña para la comunidad. A pesar de su sencillo exterior, su interior neoclásico esconde una gran riqueza de detalles e historias por descubrir. Es una auténtica sorpresa.
Un interior inesperado
Al entrar, la mirada se dirige inmediatamente hacia la nave única y su bóveda completamente decorada con frescos. Al fondo, el ábside alberga la estatua de la Inmaculada Concepción, el corazón simbólico del edificio. Fue precisamente allí donde, durante las restauraciones de 2009, reapareció una inscripción dedicada a María: Tota pulchra es Maria. Un detalle que muchos visitantes pasan por alto.
Huellas de historia en las capillas
A los lados se abren cuatro capillas. Una de ellas, quizás antaño dedicada a san Juan Bautista, esconde un pequeño hallazgo. Durante una restauración salió a la luz una inscripción en latín que lo celebra: Inter natos mulierum nemo surrexit maior Johanne Baptista. Las demás custodian estatuas de gran importancia para la devoción local, como la de San Roque, patrón del pueblo.
La iglesia es un lugar de culto activo. Se recomienda consultar los horarios de visita, especialmente durante los oficios religiosos, en los canales oficiales de la parroquia o del Ayuntamiento de Licenza.