La iglesia de la Madonna della Rocca en Jenne: la antigua capilla donde nació un papa
En el extremo occidental de Jenne, con vistas al valle del Aniene, la iglesia de la Madonna della Rocca —o Santa Maria in Arce— es todo lo que queda del castillo medieval mandado construir por el abad Juan V. Aquí nació, hacia 1199, Rinaldo dei Signori di Jenne, quien en 1254 se convertiría en el papa Alejandro IV. La pequeña iglesia era la capilla privada de la fortaleza, y su ubicación en lo alto del valle refleja lo difícil que era conquistarla.
Los frescos y la estatua de terracota
El interior conserva frescos del siglo XIV parcialmente visibles en las paredes. Sobre el altar destaca una imagen de terracota de la Virgen con el Niño, objeto de especial devoción entre los habitantes de Jenne. En 1260, el propio Alejandro IV regresó a Jenne y concedió la indulgencia papal a quienes visitaran el santuario en los días dedicados a la Natividad de la Virgen.
La ampliación del siglo XX
En los años treinta, don Stanislao Fratticci —conocido por todo el mundo como zi' Prete («tío Cura»)— amplió la estructura gracias a las ofrendas y al trabajo voluntario de la población, añadiendo una nueva ala para acoger a los fieles. Cada 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen, la iglesia se sigue llenando de residentes y emigrantes de Jenne que regresan para la ocasión.