Santuario romano de San Cristóbal en Itri: el altar que velaba sobre la Vía Apia
A las afueras de Itri, sobre una colina de los montes Auruncos, se descubren las ruinas del santuario romano de San Cristóbal. Data de los siglos I y II después de Cristo, en plena época imperial. Su función era probablemente la de proteger a los viajeros que transitaban por una ramificación de la Vía Apia, a través de ritos dedicados a una divinidad local. Un hallazgo que reescribe un capítulo de la historia del Lacio meridional.
Un altar asomado al valle
El sitio es un complejo monumental del que hoy podemos ver los cimientos y, sobre todo, un gran altar central donde se celebraban los ritos. Su posición no es casual: ocupa un punto estratégico con vistas al valle, desde el que se podía controlar el paso de los viajeros. Un lugar de descanso y devoción a partes iguales.
Lo que cuentan los objetos votivos
Las excavaciones han sacado a la luz cientos de hallazgos de cerámica y metal, pequeñas ofrendas dejadas aquí por los fieles. Se trataba de dones para pedir protección durante el viaje o para agradecer a la divinidad protectora del territorio por una buena cosecha. Una auténtica visión de la vida cotidiana de hace dos mil años.
El yacimiento arqueológico es un descubrimiento reciente y aún no está completamente acondicionado para las visitas turísticas regulares. Se puede admirar desde el exterior a lo largo de la carretera que lleva a la localidad de San Cristoforo. Para posibles aperturas extraordinarias, se recomienda consultar el sitio web del Ayuntamiento de Itri o las páginas de la Superintendencia local, especialmente con motivo de eventos culturales.