La catacumba de Monte Stallone: el cementerio paleocristiano escondido en las colinas de Formello
En el campo de Formello, sobre una colina, se oculta un pequeño cementerio paleocristiano. Es la catacumba de Monte Stallone, descubierta casi por casualidad en los años sesenta. Alejada de los grandes circuitos turísticos, es un testimonio íntimo y auténtico de las primeras comunidades cristianas del Ager Veientanus. Es un lugar silencioso que solo se puede visitar con reserva previa a través del museo cívico.
Dentro de un sepulcro del siglo IV
Una vez abajo, no esperen encontrar un laberinto interminable. El hipogeo se compone de cinco galerías cortas y una pequeña estancia, o cubículo. Las paredes están excavadas con loculi, las típicas tumbas rectangulares donde se sellaba a los difuntos con mortero y simples tejas. Se aprovechó cada espacio posible, incluso el suelo se utilizó para los entierros.
La sencillez de las primeras comunidades
Aquí todo nos remite al siglo IV. Las paredes estaban simplemente enlucidas de blanco o, en ocasiones, pintadas de colores lisos. No hay frescos suntuosos, pero es precisamente esa sencillez lo que más impresiona. Se percibe una continuidad de vida que se extiende hasta el siglo V; a partir de entonces, el silencio envolvió este lugar durante siglos.
La catacumba no es de acceso libre: solo se puede visitar con reserva previa, contactando con el Museo dell'Agro Veientano de Formello. Se recomienda llamar con antelación para comprobar disponibilidad, precios y modalidades de visita.