El antiguo complejo CRI y convento de San Francisco en Fara in Sabina: de convento a preventorio, una historia de transformaciones
En una colina frente al pueblo de Fara in Sabina se alza un complejo cuyo aspecto se ha modificado en múltiples ocasiones. Nació en 1594 como convento franciscano de la Regular Observancia y se construyó en el lugar donde anteriormente se encontraba una pequeña iglesia dedicada a San Blas. A principios del siglo XX, el senador Emilio Maraini —empresario suizo propietario de una azucarera en Rieti— lo restauró y, a su muerte, lo donó a la Cruz Roja Italiana. En 1939 se convirtió en preventorio: aquí se acogía a los hijos de familias con casos de tuberculosis, donde recibían atención médica y educación primaria. A la inauguración asistió la reina Elena de Italia.
Una economía para el pueblo
Durante décadas el preventorio fue la principal fuente de empleo de Fara in Sabina. Tras su cierre en 1967, el complejo continuó a funcionar como campamento de verano para los hijos de los empleados de la Cruz Roja y, posteriormente, como depósito y centro operativo del Cuerpo Militar. Actualmente lleva más de veinte años abandonado.
Un futuro posible
El complejo, con sus 18 hectáreas, dos edificios históricos principales y once construcciones más pequeñas, es propiedad del Estado. En 2024 la Agenzia del Demanio (agencia del patrimonio) y el Ayuntamiento firmaron un acuerdo para su puesta en valor: la idea es convertirlo en un centro cultural y de acogida, aprovechando su ubicación panorámica y el clima de la Sabina.