Santuario de la Madonna della Platea en Ciciliano: el edículo votivo que se convirtió en santuario mariano
El santuario de la Madonna della Platea se encuentra en Ciciliano, pueblo del valle del Aniene a 470 metros de altitud. El edificio nació como edículo votivo en el siglo XV, construido por los pastores de la zona para proteger un fresco de la Virgen con Niño. La imagen sagrada, que hoy se conserva en el altar mayor, ya era venerada en el siglo XV y estaba vinculada a relatos de gracias recibidas. En 1630 el edículo fue transformado en capilla, y posteriormente se amplió en varias ocasiones hasta convertirse en santuario.
La arquitectura estratificada
La fachada actual es del siglo XVIII, sencilla, con portal de piedra y ventana central. El interior es de nave única con tres altares laterales añadidos en el siglo XVII. El techo artesonado se remonta a la restauración de 1750, cuando también se renovaron los estucos. El fresco de la Virgen, muy deteriorado por el tiempo, se ha repintado en varias ocasiones, pero conserva huellas de la composición original del siglo XV.
La fiesta y la peregrinación
Cada año, el último domingo de agosto, se celebra la fiesta patronal con procesión desde el pueblo hasta el santuario. Es una tradición documentada desde el siglo XVII. El santuario está abierto todo el año y es accesible a pie desde el centro de Ciciliano en 10 minutos. Desde la plaza situada frente al edificio, la vista se abre sobre el valle del Aniene y los montes Simbruinos. El lugar sigue siendo meta de peregrinación para los habitantes de los pueblos vecinos.