Iglesia de la Virgen de la Consolación en Caprarola: la cúpula jamás construida y el fresco milagroso
La iglesia de la Virgen de la Consolación se encuentra en Caprarola, en la provincia de Viterbo. Consagrada en 1565, alberga un fresco considerado milagroso y un techo artesonado que cuenta una historia de planes cambiados y arquitectos en desacuerdo.
De Farnesio a Rainaldi, una cúpula que nunca llegó a existir
El terreno pertenecía al Capítulo Lateranense desde 1514. En 1526 se solicitó permiso para construir una iglesia: nave única, techo a dos aguas y paredes decoradas con historias de la Virgen. En 1568, el cardenal Alejandro Farnesio quiso añadir una cúpula y confió el proyecto a Vignola. Sin embargo, a la muerte del arquitecto, las obras ni siquiera habían comenzado. En 1591 le tocó el turno a Girolamo Rainaldi, encargado por el cardenal Odoardo. Rainaldi estudió el proyecto y decidió que la realización de la cúpula era inviable, ya que habría requerido una ampliación a costa del convento adyacente. ¿La solución? Un techo artesonado con figuras de santos en relieve.
Qué se puede ver en el interior
En las capillas laterales hay numerosas obras de arte, como el lienzo de San Francisco en oración atribuido a Annibale Carracci y un crucifijo de madera. Sobre el altar mayor se encuentra un templete de madera dorada: tres ángeles sostienen un fresco ovalado con la Virgen de la Consolación, considerado milagroso. Según la tradición, el fresco se encontraba en una pequeña capilla rural, donde volvía cada vez que alguien intentaba trasladarlo. El milagro no cesó hasta que se construyó en ese lugar la iglesia de la Virgen de las Gracias, donde hoy se conserva una reproducción de la imagen original.