Murallas poligonales de Canterano: las murallas que resisten desde hace 3000 años en el valle del Aniene
Las murallas poligonales de Canterano, también llamadas «murallas pelásgicas», son las obras poligonales más antiguas del valle del Aniene. Se trata de grandes bloques de piedra encajados sin argamasa, sobre una altura panorámica a lo largo de la carretera provincial que sube al pueblo. Según la tradición, fueron construidas por el misterioso pueblo de los Pelasgos, llegado del Peloponeso hace más de 3000 años.
Una técnica que ha resistido a los siglos
Los bloques funcionaban como cimientos para superar los desniveles del terreno y se utilizaban para la construcción de villas romanas o puestos defensivos avanzados. La técnica es sencilla y brutal: piedras enormes, sin aglomerante, solo el peso y el ensamblaje para mantenerlas unidas. Y después de 3000 años siguen en pie.
Los Pelasgos y el escudo con la nave
Los Pelasgos venían del Peloponeso y se fusionaron con las poblaciones locales del Lacio. En el escudo de Canterano aparece una nave con las velas desplegadas, quizá un recuerdo de aquella llegada por mar. Nadie lo sabe con certeza, pero la coincidencia resulta sugerente.
Información práctica
Se llega a las murallas desde la carretera principal, la SP47a, en el municipio de Canterano.