Iglesia de Santa María en Canterano: la antigua abadía benedictina que conserva los frescos del siglo XV
La iglesia de Santa María en Canterano fue durante siglos una abadía benedictina. Fundada en el siglo XI por los monjes de Subiaco, controló territorios y propiedades hasta 1456, cuando el papa Calisto III la suprimió al agregarla a la basílica de San Pedro en el Vaticano. Desde ese momento perdió su autonomía y se convirtió en iglesia parroquial, pero ha conservado intacto su patrimonio artístico.
Los frescos del siglo XV
El interior alberga un ciclo de frescos del siglo XV que cubre las paredes del ábside y de la nave. Se trata de escenas de la vida de María y de los santos, pintadas con colores que aún conservan su intensidad a pesar de las restauraciones posteriores. Son obra de artistas locales de la escuela romana, no de grandes nombres, sino de maestros que trabajaban por encargo para las comunidades monásticas del valle del Aniene.
El campanario y la cripta
El campanario románico es el elemento más antiguo del complejo: torre cuadrada de piedra local, con ventanas ajimezadas que se abren en tres niveles. Bajo la iglesia se encuentra una cripta de tres naves sostenida por columnas con capiteles esculpidos, probablemente recuperados de edificios romanos de la zona.