La iglesia de San Blas Extramuros: donde nació el melón Cantalupo
En Cantalupo in Sabina, la iglesia de San Blas Extramuros no es solo un edificio del siglo XVII. Junto al convento carmelita contiguo, es el lugar que dio nombre al célebre melón Cantalupo. Fueron precisamente los frailes quienes cultivaron por primera vez el fruto importado de Asia, dándole el aspecto y el sabor que hoy conocemos.
Arquitectura e história
Su arquitectura es imponente. La fachada, con sus grandes pilastras dobles de estilo dórico, conserva todavía el escudo de la familia Cesi, que financió su renovación. Durante siglos fue el corazón de la vida conventual, pero su función fue cambiando con el tiempo. Los barones Camuccini, últimos propietarios históricos, vendieron el complejo en 1982. Hoy es propiedad privada.
El interior de la iglesia
El interior es un único y amplio espacio cubierto por una bóveda de cañón - un gran techo curvo. A lo largo de las paredes se abren seis capillas, tres a cada lado. En su día albergaron altares y valiosos lienzos del siglo XVII, pero las obras fueron retiradas tras la venta y ya no se encuentran aquí.
El complejo de la iglesia y el convento es propiedad privada y no está abierto al público. Solo es posible observarlo desde el exterior, recorriendo la Carretera Provincial 48 «Finocchieto» en dirección a Casperia.