Iglesia de San Erasmo en Bassiano: una inesperada obra flamenca y sus secretos seculares
En el punto más alto de Bassiano, la iglesia de San Erasmo es una parada clave para quienes desean visitar el pueblo. Su aspecto neoclásico esconde un alma más antigua y un tesoro artístico inesperado: la monumental Ascensión de Francesco da Castello. Una obra que por sí sola ya merece la visita.
Una historia en dos tiempos
El edificio ha vivido dos momentos cruciales. En el siglo XVI, la caída de un rayo impuso una primera restauración en 1587. No obstante, fue la radical reedificación de 1852 la que le confirió su actual y severo aspecto exterior, borrando casi por completo las huellas de su origen del siglo XIII. Su fachada, por tanto, engaña.
Detalles por descubrir en el interior
El interior de tres naves —con la central deliberadamente más amplia— custodia sus sorpresas con cuidado. Detrás del altar, el coro de madera de 1852 dialoga con la reconstrucción del siglo XIX. Y luego está el gran lienzo de la Ascensión, obra de 1600 del pintor flamenco Frans van de Kasteele, conocido en Italia como Francesco da Castello. Además, hay un pequeño secreto que no hay que perderse: se trata del tabernáculo de mármol del siglo XVI, cuya parte superior ha sido tapiada sobre el portal de entrada.
La iglesia es un lugar de culto activo. Los horarios de apertura pueden variar y dependen de los oficios religiosos. La entrada es gratuita.