Iglesia de Santa María de la Asunción en Bassano Romano: el barroco de los Giustiniani y la cabeza de un santo
En Bassano Romano, en el corazón de la Tuscia de Viterbo, la iglesia de Santa María de la Asunción está indisolublemente vinculada al palacio Giustiniani. Construida por voluntad de esta noble familia, esta iglesia parroquial barroca no es solo el centro espiritual del pueblo, sino que custodia en su interior una reliquia de enorme importancia local: la cabeza de san Gratiliano, patrón del lugar.
La huella de los Giustiniani
La construcción, sobre una iglesia preexistente, comenzó en 1703 y finalizó en 1712. La fachada de piedra local es inmediatamente reconocible por el reloj y el escudo de armas familiar que la domina. Un detalle que a menudo pasa desapercibido son los dos pequeños campanarios gemelos que, junto a la estatua de la Virgen, completan la parte superior de la estructura. Es un proyecto imponente.
Arte sacro y la reliquia del patrón
El interior de una sola nave alberga obras notables. En el altar mayor destaca el gran lienzo de la Asunción de la Virgen, que da nombre a la iglesia. Entre las demás pinturas, llama la atención una Mater Dolorosa del siglo XVIII, adornada con una corona de plata. No obstante, el verdadero corazón devocional del lugar sigue siendo la vitrina con la cabeza de san Gratiliano, encerrada en un precioso busto relicario.
La iglesia se encuentra en la Piazza Umberto I, es la parroquia del pueblo y se celebran misas con regularidad. Los horarios de apertura pueden variar, por lo que se recomienda consultar directamente con la parroquia.