Santuario de Santa María de Galloro: la fachada de Bernini en Ariccia, nacida de un voto
A lo largo de la Vía Apia, a las afueras de Ariccia, se encuentra la fachada del santuario de Santa María de Galloro. No es una iglesia cualquiera. Su historia comienza con el hallazgo milagroso de una imagen sagrada. Pocas décadas después, Gian Lorenzo Bernini le otorgó su inconfundible toque barroco, transformándola para siempre.
Una imagen sagrada y un voto contra la peste
Todo comenzó con una imagen de la Virgen descubierta por un joven, Sante Bevilacqua. La devoción creció tanto que llevó a la construcción de la iglesia en 1624. No obstante, el vínculo más profundo nació en 1656, cuando la peste se detuvo a las puertas del pueblo: todo un milagro. En señal de agradecimiento, se sigue celebrando cada año la Festa della Signorina (fiesta de la señorita).
La intervención de Bernini y las reliquias ocultas
Cuando el papa Alejandro VII Chigi decidió renovar el santuario, llamó a su arquitecto de confianza. Bernini diseñó la majestuosa fachada que se puede ver hoy. En el interior, una planta de cruz latina con una nave única conduce al altar mayor, donde se custodia el icono sagrado. Hay un detalle que suele pasar desapercibido: en una capilla reposan las reliquias de san Clemente, trasladadas aquí en 1716 por voluntad del papa Clemente XI.
Está abierto durante las funciones religiosas. La entrada es gratuita. El santuario se encuentra en la SS7, la Vía Apia Nueva, en dirección a Genzano di Roma.