Colegiata de Santa María de la Asunción: el Panteón redondo de Bernini en el corazón de Ariccia
En el centro de Ariccia, con vistas a la Piazza di Corte, se alza la colegiata de Santa María de la Asunción. No es una iglesia cualquiera. Se trata del último gran proyecto de Gian Lorenzo Bernini, en el que condensó toda su visión arquitectónica. Encargada por el papa Alejandro VII, su forma circular es un homenaje directo al Panteón de Roma, pero con un espíritu plenamente barroco.
La perfección del círculo y la luz
Al entrar, el espacio se abre en un único ambiente circular. La luz cae desde lo alto, igual que en el modelo romano. Pero aquí la mirada queda cautivada por la cúpula, donde dieciséis ángeles de estuco —obra de Antonio Raggi, discípulo del maestro— parecen jugar entre guirnaldas y casetones. El punto focal sigue siendo el ábside con el fresco de la Asunción al cielo, pintado por el Borgognone.
Un proyecto total, dentro y fuera
La iglesia no es un edificio aislado. Bernini la concibió como el eje de la plaza y la conectó con los dos edificios laterales, el Casino del Governatore y el Casino del Ministro. En el interior, las capillas albergan obras de pintores como Ludovico Gimignani y Bernardino Mei. Incluso el órgano fue una adición posterior encargada por la familia, concretamente por el príncipe Agostino Chigi, en 1753.