Fuente del Arca de Noé en Anticoli Corrado: la escultura de Arturo Martini en el pueblo de los artistas
En 1931 el Ayuntamiento de Anticoli Corrado encargó al escultor Arturo Martini una fuente para la Piazza delle Ville. Martini tenía vínculos estrechos con el pueblo del valle del Aniene: Anticoli era destino de artistas desde el siglo XIX, sus habitantes posaban como modelos en los estudios romanos, y el escultor pasaba aquí los veranos. La fuente, realizada en travertino, representa el Arca de Noé como una barca estilizada de la cual emergen cabezas de animales, como leones, elefantes, jirafas y serpientes. La obra se inauguró en 1932.
El estilo del siglo XX
Las figuras están simplificadas, con líneas geométricas típicas del estilo de Martini de los años treinta, a medio camino entre el arcaísmo y la modernidad. El agua brota de las bocas de los animales y fluye en un pilón rectangular en la base. La escultura rompe con la tradición de las fuentes monumentales barrocas: aquí el lenguaje es austero y directo, típico del siglo XX. Es uno de los pocos ejemplos de arte público moderno en los pequeños pueblos del Lacio.
El pueblo y el museo cívico
Anticoli Corrado se encuentra a 508 m de altitud, encaramado en la colina con casas de piedra y trazado medieval. El museo cívico expone obras de artistas que trabajaron aquí entre los siglos XIX y XX: pinturas, dibujos y esculturas que documentan la vida del pueblo y sus habitantes como sujetos artísticos. La fuente de Martini da testimonio del papel cultural que Anticoli tuvo en el siglo pasado, cuando se convirtió en un auténtico laboratorio viviente para varias generaciones de pintores y escultores.