Parroquia de Santa María Reina de la Paz y San Benito: la iglesia moderna construida después del terremoto
La parroquia de Santa María Reina de la Paz y San Benito se encuentra en Agosta, en la parte alta del pueblo reconstruido tras el terremoto del 13 de enero de 1915. El seísmo, que golpeó el Fucino y la Marsica, también causó daños graves en el valle del Aniene. En Agosta se derrumbaron casas, edificios públicos y la antigua iglesia parroquial. La nueva iglesia se construyó en los años veinte siguiendo un proyecto del ingeniero municipal, en posición elevada respecto al centro histórico medieval que se salvó del terremoto.
La arquitectura del siglo XX
El edificio es de estilo ecléctico con referencias románicas: fachada de piedra local, portal de arco de medio punto, rosetón central y espadaña. El interior cuenta con una nave única con bóveda de cañón y capillas laterales poco profundas. Las decoraciones son sobrias: altar de mármol blanco, suelo de terracota y vidrieras de colores en las ventanas laterales. No hay frescos ni obras de arte históricas, porque todo fue realizado ex novo después del seísmo.
El papel en la comunidad
La iglesia está dedicada a Santa María Reina de la Paz, dedicación elegida en la primera posguerra, y a San Benito, patrón tradicional de Agosta por la cercanía de los monasterios de Subiaco. Es la parroquia principal del pueblo y acoge las funciones religiosas y las fiestas patronales. El parvis da al valle del Aniene y ofrece una amplia vista de los montes Simbruinos. Se llega a la iglesia desde el centro histórico por una escalinata de piedra.