Iglesia de San Agustín en Acquapendente: del gótico al barroco a causa de una vela
En el centro de Acquapendente (provincia de Viterbo), la iglesia de San Agustín nació en estilo gótico en 1290. De la estructura original quedan huellas visibles, entre ellas la portada primitiva, aún reconocible hoy en día a pesar de haber sido tapiada en el siglo XVI y sustituida por una nueva de piedra. En 1746, un incendio, probablemente provocado por una vela que se quedó encendida, devastó el edificio. Reconstruida y reabierta al año siguiente, adoptó el aspecto barroco que presenta en la actualidad.
El interior y el campanario
La estructura interna cuenta con seis capillas (tres por lado) articuladas por lesenas dobles, cubierta de bóveda y un arco triunfal que delimita el presbiterio, al que se accede subiendo tres peldaños de piedra. El campanario, rematado por una cúpula de bulbo, es obra de Guglielmo Meluzzi, el arquitecto que tras la Unificación de Italia diseñó los principales edificios públicos de Acquapendente. Se trata de una de las pocas cúpulas de bulbo de la Tuscia, más cercana a la Europa central que a la arquitectura romana.
El claustro convertido en escuela
El convento agustino anexo disponía de un claustro del siglo XVI. Cuando el Estado italiano confiscó los bienes eclesiásticos, se convirtió primero en sede de un mando militar y, posteriormente, a principios del siglo XX, en escuela primaria. La estructura del claustro sigue siendo la original.