Los colonos griegos llegaron a las costas de Basilicata a principios del siglo VIII a. C., trayendo consigo su cultura y su estilo de vida para integrarlos con los de las poblaciones locales.
A lo largo de las costas lucanas fundaron tres colonias: Metapontum, la actual Metaponto, en la provincia de Matera; Siris, que fue destruida, y Heracleia, que ocupó su lugar y se convirtió en la actual Policoro. Desde estos lugares comienza tu viaje por la Magna Grecia lucana, desde la antigua Metapontum, donde podrás retroceder 2800 años paseando entre las columnas dóricas de las Tablas Palatinas, en el parque arqueológico de Metaponto, y empaparte de la vida cotidiana de los colonos griegos en el museo arqueológico. Luego irás a la zona de la actual Policoro para visitar el parque arqueológico Siris-Heracleia y el museo de la Siritide.
Aunque no tenían colonias en el interior lucano, los griegos emprendieron intensos intercambios comerciales con las comunidades de la costa. Por ello, merece la pena visitar pueblos encantadores que conservan algunas huellas del legado de la Magna Grecia. Empieza por el santuario de S. Maria d'Anglona, situado en lo alto de una colina, donde se alzaba una antigua polis griega, Pandosia, que fue destruida en el 410 a. C. Desde aquí disfrutarás de una espléndida vista de los Calanchi lucanos, los cuales podrás admirar de cerca en Montalbano Jonico, cuyo nacimiento está vinculado a la histórica victoria de Pirro en Heraclea, y en la Reserva Regional de los Calanchi. Puedes continuar tu viaje visitando el cercano pueblo de Tursi, para luego dirigirte a Nova Siri, que debe su nombre a la antigua Siris. Un itinerario repleto de historia y naturaleza que alterna yacimientos arqueológicos, pueblos históricos y un mar virgen.