Saltar el menú

Para obtener la información más reciente sobre las restricciones de viaje por COVID-19 en Italia. Haz clic aquí.

Sport

Trentino

Val di Sole, donde la diversión nunca termina

2 minutos

Los majestuosos picos de Adamello y Ortles-Cevedale y sus modernas y bien conectadas estaciones de esquí; carriles bici; balnearios e incluso un trenecito desde Trento hasta los remontes: bienvenidos a Val di Sole, el valle noroccidental de la provincia de Trento que se extiende desde el Parque Natural del Adamello Brenta hasta el Parque del Stelvio y el macizo de Ortles-Cevedale.

1. Folgarida y Marilleva, vida nocturna y parque familiar

Mucho más que dos estaciones de esquí, Folgarida y Marilleva forman un inmenso carrusel de esquí unido a Madonna di Campiglio, con más de 150 km de pistas.

En Marilleva, concebido como pueblo turístico, los modernos complejos residenciales tienen acceso directo a las estaciones. Por la noche se iluminan varias pistas, ofreciendo música y entretenimiento: un paraíso para los amantes de la vida nocturna.

Folgarida, en cambio, es un paraíso para los padres gracias a su muy querido Familiy Park, pensado para los niños que experimentan por primera vez la nieve, con animadores profesionales, monitores de esquí, dos telesillas y una pista de snow tubing. Allí hay también 4 parques de nieve para los entusiastas del snowboard y varias pistas en las que se permiten las snow-bikes, es decir, bicicletas que tienen dos tablas de nieve en lugar de ruedas y se dirigen con el manillar. También hay, como no podría ser de otra forma, una pista de trineo: tres kilómetros de pura adrenalina desde el monte Spinale, pasando por los prados de Malga Fevri hasta llegar al telesilla.

2. A las pistas con el Dolomiti Express

Ir a esquiar en tren, sin la pesadilla del tráfico y el aparcamiento y, además, respetando el planeta es posible. El Dolomiti Express parte de Trento y tarda poco más de una hora en llegar a la estación de Daolasa, que está directamente conectada con los remontes de Val di Sole. Allí los esquiadores tienen acceso a las instalaciones de guardado y cambio de ropa y a un servicio gratuito de autobús.

3. Las aguas minerales de Pejo, un regalo de la montaña

Abierto también en invierno, en el complejo termal de Pejo, las aguas minerales que brotan de los manantiales y que proceden del macizo de Ortles-Cevedale son un santo remedio para las articulaciones, el sistema respiratorio, la circulación y el sistema digestivo. Pruébalas en la piscina y la zona de bienestar y, además, comprueba las propiedades calmantes y tonificantes de la stube especial con esencias de pino.

4. Paso del Tonale y Parque del Stelvio

Desde la zona de Pejo se puede entrar en el Parque Nacional del Stelvio, una zona protegida que supera los 2000 metros de altitud: aquí la naturaleza virgen invita a practicar senderismo con raquetas de nieve y esquí nórdico. Desde la estación de esquí de Val di Sole, se puede llegar al Paso del Tonale y a Ponte di Legno, pasando por Lombardía: aquí se puede esquiar en el glaciar de Presena, cuyas pistas se abren muy pronto en otoño y se cierran a finales de primavera. En verano, sin embargo, el glaciar se cubre con láminas geotextiles especiales para frenar el deshielo provocado por el calentamiento global.