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Playa de Collelungo

Resumen

Playa de Collelungo, naturaleza como protagonista absoluta

Se trata de una zona de costa bañada por un mar tranquilo y cristalino, que ofrece tres kilómetros de arena dorada en el corazón del Parque de la Maremma en la Toscana.

Estamos en la playa de Collelungo, donde las dunas y el maquis mediterráneo dibujan un paisaje de encanto salvaje.

Aquí sólo reinan la paz y el silencio, a la sombra de la Torre de Collelungo, que da nombre al lugar, una antigua fortaleza defensiva.


El privilegio de la soledad

La playa de Collelungo es una de las preferidas de los que buscan lugares poco concurridos. En los meses fuera de la temporada alta está incluso desierta. No hay establecimientos náuticos ni bares o restaurantes. Sólo estás tú, en compañía de la naturaleza.

Pasea por la orilla, báñate en aguas tranquilas de perfecta transparencia, disfruta de la vista. Para resguardarte del sol, puedes jugar a construir tu propia cabaña con los juncos que te rodean y los troncos de los árboles erosionados por el mar de los que está llena la playa.

No son raros los encuentros con algunos zorros que van de paso, y a veces tendrás unas vecinas inesperadas: los rebaños de vacas vienen a tumbarse aquí, tranquilas e inofensivas.


El hábitat de las dunas

Detrás de la playa de Collelungo se extienden las dunas, que acarician la vista con la suavidad de su perfil ondulante. Hacia la costa son simples acumulaciones de arena, mientras que las que están justo detrás cuentan con una microvegetación típica de estas formaciones.

Las dunas tienen un gran impacto en el territorio no sólo por su considerable valor paisajístico, sino también por una importante función: protegen de las inundaciones actuando como barrera, resguardan de los vientos y evitan que la arena sea arrastrada hacia el interior, perturbando a otras especies vegetales.

Hay que admirarlas con respeto, son un patrimonio que hay que preservar y que el cambio climático amenaza. Uno de los programas de Legambiente se llama precisamente Los guardianes de las dunas, y está destinado a su estudio y protección. Donde puede parecer que solo hay un arbusto trivial, verás brotar el lirio marítimo blanco y alguna que otra flor de manzanilla de mar. Debes apreciar también la capacidad de supervivencia de las plántulas de euforbia y corrihuela de playa.


La torre costera

La Torre de Collelungo es el único edificio de la playa, un mirador desde el que se puede admirar una larga zona de costa. Fue construida por Siena durante el Renacimiento para defenderse de los ataques enemigos desde el mar. Remodelado y restaurado varias veces a lo largo de los siglos, ahora tiene una base piramidal truncada, sobre la cual se alzan tres niveles. Se accede por el lado norte, a través de una puerta enmarcada por piedras sillares. Puedes subir y quedarte un rato en las antiguas aspilleras, todavía presentes, y disfrutarás de una amplia vista desde arriba.


¿Cómo llegar: en coche, a pie o en bicicleta?

Puedes viajar en coche, partiendo del Centro de Visitantes y siguiendo la ruta A2 Le Torri del Parco Naturale della Maremma durante unos 5,8 kilómetros, o a pie desde la playa de Marina di Alberese y continuando hacia el sur durante unos pocos kilómetros.

Más interesante es la ciclovía de Pinastrellaia (19 kilómetros, de pago), una ruta que lleva de Alberese a Collelungo por la Strada degli Ulivi.

Al finalizarlo encontrarás puestos de aparcamiento para bicis.

Partiendo de Marina di Alberese, también puedes disfrutar de un agradable paseo por senderos bien señalizados. Son 7 kilómetros panorámicos, aptos para todo el mundo, que te llevan a contemplar el espléndido Parque de la Uccellina, una zona protegida en el corazón de la Maremma, en la provincia de Grosseto. Te encontrarás entre colinas boscosas, olivares, prados, pinares y estuarios. En primavera y otoño, durante los ciclos migratorios, el parque se convierte en un paraíso para los ornitólogos, que pueden avistar limícolas, patos, garzas y garcetas. En cualquier época del año no es raro encontrarte con corzos, erizos y tejones.


Cala di Forno

La bahía que se encuentra junto a la playa de Collelungo se llama Cala di Forno y, sin duda, merece una visita. Igualmente salvaje y de difícil acceso, tendrás que caminar varios kilómetros, unos 10 o 18 según el punto de partida, pero desde la Torre de Collelungo ya estás a mitad de camino, ¡una hora más o menos! También puedes pedir ayuda a un guía experimentado. La alternativa es llegar por mar. También puedes recorrer los senderos panorámicos por entre el exuberante maquis mediterráneo a lomos de un caballo de la Maremma. Varias agencias ofrecen excursiones con guía, incluidas las de un día. Los ciervos y los corzos también se mueven por el Parque de la Uccellina y a menudo llegan aquí, a la playa. En el cielo podrás ver el halcón peregrino en pleno vuelo.

Al igual que en Collelungo, no encontrarás más que una increíble zona natural: llévate suficiente agua y provisiones. La cala está encerrada entre dos majestuosos promontorios verdes que la protegen de los vientos. La arena es fina y dorada y se vuelve casi blanca bajo el sol. El mar es de una belleza impresionante.

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