Iglesia de Santa Catalina en Trevignano Romano: caballos, frescos y un abad para recordar
La iglesia de Santa Catalina en Trevignano Romano se esconde detrás del ayuntamiento, a pocos pasos de la Piazza Vittorio Emanuele III. Es pequeña y discreta, pero aun así es un lugar al que el pueblo está muy vinculado. Construida probablemente entre los siglos XIV y XV, se erige sobre un edificio de la época romana, quizás un antiguo templo.
Qué se esconde en el interior
El interior es de una sola nave con dos capillas laterales. El altar mayor cuenta con un fresco absidal que representa a la Virgen con San Sebastián y San Roque. En la capilla izquierda se encuentra el monumento funerario del abad Tommaso Silvestri, primer educador de los sordomudos, que nació y falleció en Trevignano en el siglo XVIII. El papa Juan Pablo II visitó su sepulcro en septiembre de 1986, 200 años después de su muerte.
La llegada de los caballos el último domingo de enero
En la capilla derecha se encuentra la estatua de San Antonio Abad, protector de los animales. Cada año, el último domingo de enero, la estatua sale en procesión. Cientos de jinetes llegan de todos los pueblos que rodean el lago de Bracciano y recorren el pueblo a caballo para recibir la bendición.
Cómo llegar
Desde la Piazza Vittorio Emanuele III, pueden entrar en el centro histórico pasando por debajo de la torre del Reloj. Recorren la Via Umberto I y, tras un breve paseo, a la derecha encontrarán una plazoleta con una callejuela cuesta arriba. Los dos olivos que hay en la entrada les confirmarán que se encuentran en el lugar correcto.