Iglesia de San Nicolás en Torri in Sabina: el primer lugar de culto del pueblo
A las afueras del casco urbano de Torri in Sabina se encuentra la iglesia de San Nicola, una construcción del siglo XVI. Según el cardenal Carlo Odescalchi, que la visitó en 1833 durante una visita pastoral, fue el primer edificio de culto del pueblo, un detalle que cambia la perspectiva con la que se contempla.
Una cofradía en su origen
La fundó y la gestionó la cofradía del Gonfalone, tal y como atestigua una bula del papa Gregorio XIII de 1585. El fresco de la pared izquierda —la Virgen María protegiendo bajo su manto a los miembros de la cofradía— sigue allí para recordarlo. En 1703 la iglesia fue restaurada, según anotó el cardenal Andrea Corsini durante la visita pastoral de 1779.
Qué se ve en el interior
El interior es sencillo. Una única nave con suelo ajedrezado en blanco y negro de cementita, un altar de mármol en el centro del presbiterio y la mesa de altar adosada a la pared, construida en 1927. Una curiosidad: el altar mayor no está dedicado a San Nicolás, sino a la Virgen del Buen Consejo, representada en el retablo junto a San José. San Nicolás, por su parte, aparece en el altar lateral derecho, pintado sobre lienzo con San Roque y los ángeles custodios.
La fachada y el campanario
La fachada presenta un perfil a dos aguas, con una única entrada central y un pequeño óculo bajo la cumbrera. El campanario, de planta cuadrada, se alza junto a la sacristía, con la sala de campanas construida en ladrillo y una cubierta piramidal.