Iglesia de San Lorenzo en Rocchettine: la iglesia del siglo XVIII en el pueblo fantasma de Torri in Sabina
Rocchettine es un pueblo completamente abandonado perteneciente al municipio de Torri in Sabina, en la Sabina de Rieti. Entre las ruinas del castillo medieval y las casas de los antiguos señores locales, la iglesia de San Lorenzo es el único edificio que se conserva intacto. Se construyó en 1764, durante el episcopado del cardenal Francesco Albani, obispo de Sabina, a expensas de la comunidad, y para ello se utilizaron las piedras de las mismas viviendas nobiliarias en ruinas. Un pueblo que se desmontaba a sí mismo para construir su iglesia.
La arquitectura
La fachada es sencilla, enlucida, con portal moldurado y una amplia ventana muy abocinada en el centro. En el lado derecho hay una espadaña maciza, de estructura esencial. El interior tiene planta de nave única con hornacinas laterales que albergan altares y se cierra con un ábside curvilíneo. Las paredes están cubiertas de estucos que decoran los altares laterales, lo que contrasta claramente con la sobriedad del exterior. El suelo es de terracota y la bóveda es de mampostería con lunetos a la altura de las ventanas. Una restauración reciente ha recuperado el aspecto original del siglo XVIII.
El pueblo fantasma
Se puede llegar a pie a Rocchettine desde el pueblo de Torri in Sabina por un sendero que atraviesa el bosque. Las ruinas del castillo medieval rodean la iglesia. Ya no queda nadie, pero la iglesia está abierta. Es uno de esos lugares donde el silencio pesa tanto como las piedras.