Iglesia de Santa María de la Asunción en Tarano: una obra maestra de piedra y siglos
Asomada a la plaza principal de Tarano, la iglesia de Santa María de la Asunción es un fascinante puzzle de estilos arquitectónicos. Construida en el siglo XII, su estructura es el resultado de siglos de ampliaciones y modificaciones que le han conferido un aspecto irregular pero de gran encanto, donde cada rincón narra una época distinta.
Una fachada que cuenta una historia
Basta observar la fachada de la iglesia para comprender su compleja historia. La mampostería de piedra a la vista se alterna con partes enlucidas, como si quisiera mostrar las cicatrices del tiempo. El imponente campanario se alza a la derecha dominando la escena, y en uno de sus flancos se conserva una inscripción de mármol con una fecha bien precisa: 8 de septiembre de MCXIIII. El portal principal, con su luneta decorada con frescos que representan a la Virgen con el Niño, invita a entrar en un espacio que esconde varias sorpresas.
Un interior, tres estilos distintos
El interior de tres naves es un auténtico compendio de historia de la arquitectura. Las naves son asimétricas, con un número diferente de tramos y una variedad de arcos —ojival, de medio punto y rebajado— que atestiguan las distintas fases constructivas. Los techos también cambian continuamente: del artesonado de madera de la nave central se pasa a las bóvedas de crucería de la nave izquierda y del presbiterio, hasta llegar al techo a la vista de la nave derecha. El resultado es un espacio dinámico e inesperado.
Los tesoros que guarda en su interior
La iglesia no es solo arquitectura, sino también un precioso tesoro artístico. En el altar de la nave izquierda se encuentra una Crucifixión con Santos, un lienzo del siglo XVI de la escuela de Umbría. El presbiterio, decorado con frescos policromos, está presidido por un gran altar de mármol que custodia el tesoro más importante: una estatua de madera del siglo XVII de la Asunción, a quien está dedicada la iglesia. Para completar la decoración, los pilares de piedra lucen capiteles esculpidos con motivos vegetales y animales, lo que añade aún más detalle a este extraordinario edificio.