El antiguo monasterio de San Salvatore Minore en Scandriglia: la reforma monástica antes de Francisco
En las laderas del monte Pendente, en el territorio de Scandriglia y en el corazón del parque de los montes Lucretili, se alza el antiguo monasterio de San Salvatore Minore. Fundado en el siglo XI por voluntad del marqués Uberto, fue el primer cenobio de San Domingo de Foligno, monje reformador que dos siglos antes del franciscanismo propuso un modelo alternativo a la regla benedictina tradicional: menos acumulación feudal, más trabajo civil, saneamientos, roturaciones, gestión de los bosques.
Un monasterio disputado durante siglos
Domingo no permaneció mucho tiempo: habiendo nombrado abad a un tal Costanzo, se desplazó hacia los Abruzos y luego hacia la Ciociaria. En 1083, el conde Todino cedió el monasterio a la abadía de Farfa, que mantuvo el control sobre él entre disputas, insurrecciones armadas e intervenciones papales. En 1311, el abad Gregorio encabezó una revuelta tan violenta que provocó incendios y saqueos. En 1497, el papa Alejandro VI suprimió la dignidad abacial y el complejo se convirtió en feudo. En 1876, pasó al Patrimonio del Estado italiano.
Arquitectura románica y dos patios
La estructura, de planta regular, se articula en torno a dos patios: talleres en la planta baja y celdas monásticas en los pisos superiores. La iglesia contaba con tres altares. Desde aquí parte el antiguo camino de herradura conocido como «Ginocchio du bove» (rodilla de buey), que unía Scandriglia con Orvinio. El monasterio solo es accesible a pie.