Iglesia de Santa Anatolia en Percile: donde la devoción quedó pintada en las paredes
La pequeña iglesia de Santa Anatolia se asoma a una pequeña plaza en los márgenes del centro histórico de Percile, en el valle del Aniene. Construida en 1642, es un edificio de aspecto sencillo y elegante, dedicado a los santos taumaturgos, a quienes la tradición atribuye poderes curativos y de protección contra los peligros. Las paredes interiores están cubiertas de frescos que cuentan precisamente esto: la devoción concreta de una comunidad que buscaba en la fe protección para la vida cotidiana.
Los frescos y sus santos
Los frescos representan a la Virgen del Carmen, san Antonio Abad y san Antonio de Padua, dos mártires, san Gregorio Magno y un santo obispo. Un crescendo que culmina en la escena sobre el altar. A los lados, san Roque, protector contra la peste, y santa Lucía, patrona del pueblo. En el centro destaca santa Anatolia, que en una mano sostiene la palma y la espada de su martirio, y en la otra la serpiente de la que habría salvado a Audaz, el soldado romano que se convirtió gracias a ella.
El culto de santa Anatolia en el valle del Aniene
La devoción por la santa no se limita a Percile. Las reliquias de santa Anatolia y san Audaz se conservan en los monasterios benedictinos de Subiaco. En Gerano existe una iglesia dedicada a ella, construida por san Gregorio Magno en el siglo VI.
Cómo llegar
La iglesia se encuentra en Via Piana, 00020 Percile (RM).