Iglesia de Santa Maria dei Raccomandati en Orvinio: el diálogo artístico entre padre e hijo
En el pueblo de Orvinio, la iglesia de Santa Maria dei Raccomandati presenta un singular enfrentamiento artístico. Sus paredes son el lienzo de un diálogo entre Ascanio Manenti y su hijo Vincenzo, quien trajo aquí las enseñanzas de sus maestros: el Caballero de Arpino y el Domenichino. Para quienes se preguntan qué ver en Orvinio, este es un punto de partida ideal. Los frescos de Vincenzo Manenti y de su padre narran el paso del manierismo al clasicismo.
Un diálogo entre la nave y los altares
El diálogo comienza en la nave, entre los cuadros de los santos pintados por Ascanio. Luego se desplaza hacia los altares. A la izquierda, en el San Francisco de Vincenzo, el artista ocultó su propio autorretrato vestido con ropas eclesiásticas. Enfrente, la Virgen del Rosario del padre está enmarcada por los quince misterios. Una obra que durante siglos permaneció oculta bajo un lienzo del hijo, hoy visible cerca de la entrada.
Las capillas
La obra de Vincenzo continúa en las capillas privadas. En la capilla Cervelli, a la izquierda, pintó a Santiago con san Carlos Borromeo y a mujeres vestidas con trajes de época rindiendo homenaje a santa Lucía. En la cercana capilla Basilici, el gusto por el retrato del siglo XVII se manifiesta con gran fuerza: un auténtico sello distintivo.
La iglesia no tiene horarios de apertura fijos. Se recomienda consultarlos con antelación contactando con la Pro Loco (oficina de turismo local) o el ayuntamiento de Orvinio.