La Gran Madre Tierra de Nemi: el rostro que une a Diana, la Virgen y Calígula
En Nemi, un gran rostro de bronce contempla el paisaje. Se trata de la estatua de la Gran Madre Tierra (Grande Madre Terra), la última obra donada por el artista Luciano Mastrolorenzi en 2012. Esta escultura tiende un puente ideal entre el pasado y el presente, conectando en una sola mirada a la diosa Diana, la Virgen de Versacarro y los famosos barcos de Calígula, hallados en el fondo del lago de Nemi.
Inspirada en los barcos imperiales
La idea de la escultura nace de un detalle preciso. El artista se inspiró en las decoraciones de bronce que se encontraban en el extremo de las vigas de los dos barcos imperiales, embarcaciones encargadas por el emperador Calígula y recuperadas del fondo del lago entre 1928 y 1932. Un fragmento de arqueología que revive a través del arte.
Un mensaje entre lo sagrado y lo pagano
Bajo la escultura, una inscripción en caracteres rúnicos evoca los orígenes mitológicos del lugar. No obstante, la obra no mira solamente hacia el pasado pagano. Es un homenaje que une la devoción por Diana Nemorensis con la más reciente por la Virgen de Versacarro. Dos figuras femeninas, dos cultos unidos por la fe popular a lo largo de los siglos.
La escultura se encuentra en Via del Plebiscito, en el centro histórico de Nemi, y es de libre acceso.