Mola Vecchia di Jenne: el antiguo molino benedictino en el valle del Aniene
La Mola Vecchia di Jenne es un molino benedictino del siglo XI situado en el corazón del parque de los montes Simbruinos, en el Lacio. Se alza en la localidad de Inferniglio, donde el río Aniene forma una presa natural. El agua aquí es de color verde esmeralda y el viejo puente de piedra enmarca uno de los rincones más evocadores del valle.
Un molino disputado durante siglos
Los monjes benedictinos construyeron la Mola alrededor del año 1000. Durante siglos fue el único molino para los habitantes de Jenne y los pueblos vecinos, lo que la hacía tan valiosa que los abades de Santa Escolástica reclamaban la mitad de los ingresos a cambio del mantenimiento. Bajo el pontificado de Bonifacio IX, entre 1389 y 1401, los beneficios se dividieron oficialmente en dos partes: una para la comunidad y otra para el monasterio.
Del molino al sendero
El viejo molino fue abandonado con la llegada de la electricidad. El Ayuntamiento restauró las estructuras exteriores y lo transformó en un punto de descanso para excursionistas. Se encuentra a mitad del sendero que une Subiaco con la cascada de Trevi: un tramo compartido con el sendero Coleman y el Camino de San Benito. A pocos pasos se abre la cueva del Inferniglio, una surgencia activa del sistema kárstico de los montes Simbruinos, con lagos subterráneos y paredes esculpidas por el agua.