La iglesia de San Casiano en Configni: la sorpresa de un altar lombardo en el corazón de la Sabina
En Configni, el último municipio de la provincia de Rieti antes de llegar a Umbría, el aspecto sencillo de la fachada puede resultar engañoso. La iglesia de San Casiano es una auténtica sorpresa. Su fama se debe a un altar lombardo muy poco común y a un conjunto de obras medievales que la convierten en una parada inesperada en el corazón de la Sabina. Solo hay que entrar para entender el porqué.
Tesoros de la desaparecida iglesia de Santa María
La pieza principal es la base del altar mayor. Se trata de una obra lombarda, decorada en sus cuatro caras, en una de las cuales aparece el famoso Fénix. Pero no es el único vestigio que se conserva de la ya desaparecida iglesia de Santa María: también están la enorme pila de agua bendita, con sus figuras esculpidas alrededor del cuenco, y el soporte del atril.
Frescos, lienzos y una estatua escondida
Una restauración sacó a la luz la piedra y un fragmento de fresco pintado entre los siglos XIII y XIV. En la pared izquierda se aprecia una Deposición con santos de 1602. A la derecha, en cambio, hay dos obras: un gran lienzo del siglo XV con san Casiano y la Virgen con ángeles, y junto a él una Anunciación. Y detrás del altar, casi oculta, se encuentra la estatua del santo.
El rostro barroco perdido
Hoy en día cuesta imaginarlo, pero antes de 1600 los príncipes Orsini habían llenado la iglesia de mármoles y estucos. Un esplendor que se perdió por completo durante las reformas posteriores, lo que hace que resulte aún más llamativo el aspecto medieval y rústico que presenta actualmente en su interior.
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